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Tus pensamientos son las semillas, cuídalos

Hoy quiero compartir un gran clásico y uno de los asuntos más recurrentes que tengo en mis sesiones como Coach personal, y es el tema de los pensamientos.

Estos compañeros que nos acompañan en todo momento, constantemente y a lo largo de nuestra vida y que son creaciones incesantes. Son como el respirar y el latido de nuestro corazón, no paran. Siempre están presentes y según los expertos podemos llegar a tener hasta 60.000 pensamientos al día.

Pero por otra parte son los grandes desconocidos, pues no sabemos exactamente cómo, dónde y por qué se crean, de qué dependen.

Además, hay otra cuestión con mucha importancia y es que no siempre nos ayudan. En demasiadas ocasiones nos juegan malas pasadas, no nos hacemos con ellos, queremos controlarlos, e incluso pararlos, pero sin éxito.

Por eso, en este post quiero contarte cómo funcionan y de dónde vienen. Darte herramientas para poder gestionarlos y poder entrenar tu mente para que siempre juegue a tu favor y no en contra.

No podemos parar los pensamientos

Lo primero que te quiero contar es que no es posible parar los pensamientos, o eliminarlos. Es una batalla perdida, muchas veces intentamos pararlos o rechazarlos y se hacen más fuertes ¿te suena verdad?

Tienes que saber que es un proceso mental que se hace automáticamente e inconscientemente, sin contar con nuestra voluntad en la inmensa mayoría de los casos. Salvo los pensamientos reflexivos, por ejemplo.

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Existe la creencia de que los pensamientos nos vienen dados desde el exterior, pero esto no es así. Si no que estos pensamientos se crean automáticamente desde el interior. Es un proceso interno, que depende fundamental y exclusivamente de nuestra programación mental. Por este motivo, ante un mismo estímulo externo, unas personas reaccionaremos y pensaremos de una manera y otras de manera muy distinta.

Nuestra programación mental es única y nos viene dada en la mayor parte de nuestra infancia. Pues es entre los 0 y los 8 años donde somos como esponjas, grabamos todo lo que nos acontece a nuestro alrededor.

El entorno, la educación, lo que percibimos, las primeras experiencias etc. Más adelante y con más experiencias y estímulos iremos creando nuestro mundo interior, nuestra percepción de la vida. Y a partir de ahí pasaremos todo por nuestros filtros mentales automáticamente, e interpretaremos la vida según nuestra programación.

Esta programación mental, nos hará repetir una y otra vez los mismos patrones, comportamientos y esquemas. Somos casi casi autómatas sin apenas darnos cuenta. Esta programación que todos tenemos también determina nuestros juicios, valores, creencias y también y como no podía ser de otra manera, nuestros pensamientos.

Todos estos procesos son muy rápidos y se hacen automáticamente. Nuestro cerebro lo automatiza todo siempre que puede. Pues una de las principales funciones que tiene es el ahorro de energía y economizar es una de sus prioridades fundamentales, por eso crear hábitos es tan habitual y normal para él.

 

Nuestra mente nos protege

 

Otra prioridad y más importante todavía es la de protegernos, la de mantenernos vivos. Por eso nuestra mente está más focalizada en detectar peligros que en la búsqueda de oportunidades, y este patrón es universal para todos nosotros y viene desde tiempos ancestrales. De ahí la tendencia de nuestro cerebro a tener pensamientos más negativos y de alerta, y más aún cuando el contexto y circunstancias externas tienen connotaciones más estresantes como en la actualidad pasa con la pandemia.

Debemos recordar que nuestros pensamientos, emociones, conductas y nuestro cuerpo están muy relacionados y conectados. Todas las partes ejercen influencia sobre las otras, se retroalimentan. Así pues, modificando y cambiando alguna de ellas tendrá un impacto en las otras.

Si cambiamos nuestros pensamientos, cambiarán nuestras emociones y nuestra conducta y también el efecto que tenga en nuestro cuerpo. Ya sabes que el cuerpo termina somatizando lo que percibe.

De la misma manera, si cambiamos nuestras emociones cambiaremos nuestra manera de pensar, o si cambiamos nuestro comportamiento o mandamos mensajes desde nuestro cuerpo, nuestros pensamientos también cambiarán.

Seguro que ya sabes por experiencia propia que tu mente puede ser tu gran aliada o también tu peor enemiga. Por eso hoy vamos a trabajar para que siempre sea nuestra mejor amiga. Vamos a conocer y entrenar a nuestra mente.

 

Aprende a entrenar tu mente

 

En muchas ocasiones se tiene la idea de que nuestros pensamientos son la realidad, la realidad absoluta y eso no es verdad ni mucho menos.Los pensamientos son creaciones de nuestra mente, son ilusorios, son ideas, fantasías, recuerdos, propuestas, a veces locuras sin sentido, etc. y siempre son efímeros, y NO SON LA REALIDAD. Como vienen, se van. A no ser que les prestemos atención y nos identifiquemos con ellos, que es cuando les damos el poder, se hacen fuertes y poco a poco toman el control y pueden llegar a hacerse realidad.

Recuerda que ningún pensamiento por sí solo tiene poder o puede influirte de manera determinante, ninguno, siempre que no le prestes tu atención.

 

La atención

 

La clave es la atención, y es lo que hace que unos pensamientos prosperen y otros no. Piensa que esta cuestión se repite en cualquier aspecto de nuestra vida, y comprobarás que sólo prospera a lo que ponemos atención.

Piensa en un jardín al que cuidas, riegas y le pones atención y en otro en el que no lo haces ¿cuál es el jardín que prosperará?  Lo mismo pasa en una relación por ejemplo, si pones atención a una persona y a otra no, ¿qué relación seguirá adelante?

Exactamente igual pasa con nuestros pensamientos. Solo se harán fuertes y tendrán poder de influencia a los que les prestamos atención, y estos pensamientos además nos harán tener un tipo determinado de emociones, que nos harán comportarnos de determinada manera y eso también tendrá influencia en nuestro cuerpo.

Recuerda que todo está conectado, y todo tiene influencia sobre todo.

Ten en cuenta que tus pensamientos determinan tus hábitos, por eso es determinante saber a cuáles les damos nuestra atención.

Somos creadores, y donde ponemos nuestra atención, va nuestra energía y nuestra capacidad para crear. Así que al pensamiento al que le pongamos nuestra atención y foco terminará siendo realidad.

El tema es que no siempre focalizamos donde queremos llevar nuestra atención, más bien lo contrario. En demasiadas ocasiones se hacen fuertes pensamientos que no queremos y que nos causan malestar y nos alejan de nuestros objetivos.

 

Focalizar la atención, ordenar los pensamientos

 

Aquí te dejo estrategias y técnicas que sin duda te ayudarán.

 

Cambiar el foco de nuestra atenciónfocalizar dónde SÍ queremos.

 

El primer paso es cuestionar si ese pensamiento te ayuda en tu propósito o si te aleja de él y te bloquea o agobia.

Si este pensamiento no te sirve en tu propósito, deja de prestarle atención, así de claro. Solo estará en tu cabeza si le prestas atención y le das protagonismo, si dejas de hacerlo, tu cerebro interpretará que no es importante y dejará de mandártelo.

Eso sí, no te resistas o intentes luchar contra él, eso es darle más poder y atención. Simplemente déjalo marchar, obsérvalo como un pensamiento más, y pon el foco donde SI quieres poner tu atención, en el pensamiento al que SI quieres darle tu poder, es decir, tu atención.

Esto es cuestión de atención y perseverancia en focalizar donde tú elijas conscientemente.

 

Afirmaciones o declaraciones

 

Esta estrategia te ayudará a reafirmar tu elección consciente, en lo que SI quieres.

Poner tu atención y el foco en lo que te suma y alejarte de lo que te resta.

Un ejemplo podría ser: Este trabajo es para mi, está hecho a mi medida👌.

Repetir y repetir, las veces que te hagan falta, y más cuando vengan esos pensamientos limitantes. Pon el foco en este tipo de declaraciones y afirmaciones que seguro que te empoderan y además harán que tengas el foco en este pensamiento y energía que te acercarán sin duda a tus propósitos.

Te puede ayudar y mucho si las escribes y las ves con frecuencia, las puedes apuntar en tu móvil o en un posit donde lo veas a menudo.

 

Aquí y ahora

 

En teoría este tendría que ser nuestro estado natural y cómo deberíamos de estar. Pues en realidad este es el único tiempo real y donde verdaderamente podemos crear, hacer y deshacer.

Aunque si te paras a pensar, te darás cuenta de que en demasiadas ocasiones estamos proyectados en pasados y futuros densos y pesados, que nos hacen entrar en depresión y en ansiedad. Pues nuestra mente no distingue entre pasado, futuro y presente, y donde estemos mentalmente en ese momento, para nuestra mente será real, y sentiremos en nuestro cuerpo lo que estemos pensando.

Por eso la gran importancia de esta estrategia, hazte consciente de que el aquí y ahora es nuestra única realidad y donde tenemos el poder.

Ten claro esta evidencia y presta atención plena a lo que estés haciendo. Conéctate con el aquí y ahora, conéctate con tu cuerpo que siempre será tu gran aliado, estar presente, presencia.

Por ejemplo, si estás dando un paseo por el campo, disfruta de ese paseo, de esos paisajes, olores, conéctate con lo que te rodea…  estar conectado y poniendo atención a todo eso sin duda te hará desconectar.

Y no hacer como muchas veces hacemos, estar paseando por entornos maravillosos y estar enfrascados en unos pensamientos del trabajo o de algún tema que nos provoque estrés, o haciendo cualquier actividad que nos saque de esa conexión del momento (por ejemplo, hablar o estar pendiente el móvil).

Esto nos pasa con cualquier actividad, la de veces que terminamos de comer y sin habernos enterado de la comida, ni la hemos saboreado y probablemente hemos comido con la discusión de la noche anterior, estando tensos y sin disfrutar de la comida.

¿Te das cuenta? La de veces que estamos fuera de lugar inconscientemente, por eso la importancia de ser conscientes del aquí y ahora. Estar presentes.

 

La respiración como herramienta

 

La respiración, sin duda será tu gran aliada y es una herramienta importantísima que te traerá al aquí y ahora cuando más lo necesites. Siempre te conectara con tu cuerpo, hay multitud de técnicas de relajación con la respiración que en sólo unos minutos pueden hacer calmar esas tormentas de pensamientos que a veces nos inundan y que nos impiden gestionar óptimamente nuestro día a día.

Precisamente, esta es la base fundamental del Mindfulness, ni más ni menos que la atención plena, a algo concreto donde poder focalizarte y que te ayude a salir de esos torbellinos de incesantes pensamientos, herramientas como la respiración, centrarte en un mantra, un color, etc. son algunas de las técnicas que te ayudarán a focalizar. Practícalo, es de gran ayuda.

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Cambiar patrones de comportamiento (salir del modo automático)

 

Hazte consciente de que toda realidad y circunstancias son neutras. No es la realidad o situación lo que nos hace sufrir, si no lo que nos contamos, lo que interpretamos de esa realidad.

En este punto la buena noticia es que podemos cambiar esa interpretación dada por nuestra programación mental, y la podemos cambiar conscientemente, cambiando nuestros patrones y reacciones automáticas y elegir otras saliendo así de nuestro comportamiento autómata.

Te pongo un ejemplo; cuando conducimos y nos encontramos con un atasco.

Un patrón habitual y automático suele ser el de enfadarnos, culpabilizar a todo el mundo, estresarnos y envenenarnos.

Te propongo cambiar conscientemente este patrón, y por ejemplo, buscar y ponerte la música que más te guste… notarás que inmediatamente te cambia el estado de ánimo, y la energía de tu cuerpo y te sentirás mejor. Y desde ese nuevo estado seguro que afrontarás mejor tus temas del día, sin ninguna duda.

Esto no hará que desaparezca el atasco y tardarás lo mismo, pero tu estado será totalmente diferente y de esto se trata.

Cambiando un patrón, cambias tu emoción, y esta cambiará a tu cuerpo y a tu manera de pensar, recuerda que todo está conectado PENSAMIENTOS-EMOCIONES-CONDUCTAS-CUERPO, y todas se retroalimentan y se influyen de manera determinante.

Por eso tu tienes el poder de cambiar tu estado de ánimo, de cambiar tus pensamientos, de cambiar tus emociones y de cambiar tu cuerpo.

Recuerda que NO podemos cambiar a las personas o a las circunstancias, pero SI podemos cambiar nuestras respuestas ante ellas.

 

El humor

 

Esta herramienta siempre funciona, es fantástica, además que está comprobado que reírse es muy bueno para la salud.

En este caso, sería reírnos de estos pensamientos y de nosotros mismos, y decirnos: ya estás aquí otra vez, que peeesaaadooooo…!!! Quitarle importancia, y sobre todo darnos cuenta de que ha vuelto a venir, y no entrar en bucle sin darnos cuenta y quedarnos atrapados en él.

A continuación, conectarnos plenamente con los pensamientos que queramos o con la actividad que estemos haciendo, muy centrados y conscientes con ello.

  

Aceptar la situación

 

Aceptar no es lo mismo que resignarse, hay que aclarar esto antes de desarrollar el tema.

Y es que, aceptar siempre nos ayudará a dejarnos de pelearnos con nosotros, con el mundo y con todo, pues hazte consciente de que en la mayoría de las ocasiones nuestra pelea se basa en que no aceptamos las situaciones, y queremos que sean como nos gustaría que fuera a nosotros, no aceptamos la realidad y pretendemos que cambie todo a nuestro gusto. También nos pasa con las personas, e intentamos que cambien como nos gustaría que fueran, no aceptamos la realidad.

Mantener esa postura nos garantiza sufrimiento, cuando es mucho más fácil y está en nuestra mano aceptar y cambiar nosotros.

Y cuando tu cambias, todo cambia, TODO CAMBIO EMPIEZA EN TI.

Prueba y experimenta todas y cada una de estas estrategias y herramientas que hoy te he compartido, comprueba y repite una y otra vez, esta es la mejor de las garantías de todo aprendizaje.

Llevarlo a nuestro cuerpo, experimentar personalmente.

En el Coaching personal o ejecutivo siempre hay dos partes, primero hacerte consciente del tema, qué te cuentas, qué te pasa, y después llevarte a la acción, a experimentar, a que haya movimiento, porque si solo se queda en la teoría no hay aprendizaje. Consciencia y movimiento.

Y por último quería hacerte una reflexión:

Piensa que anticipar escenarios de manera negativa no te protege, como tampoco estar en continua alerta y con preocupaciones. Eso te debilita y te impide sacar tu mejor versión para acometer esos cambios que necesites.

Focaliza en las diferentes posibilidades que tengas para resolver el tema que tengas en mente. Focalízate en lo que tienes y no en lo que te falta.

La mayoría de las respuestas siempre las tienes tú, por eso como coach personal, te acompañare en la búsqueda de esas respuestas, recuerda que el mayor especialista en ti, eres tú.

Hazte consciente de que los pensamientos son semillas, que se harán realidad cuando las cuides con tu atención.

Ahora solo tú decides a qué semillas cuidar…

Te deseo un feliz día.

Pedro Serrano

Coach Personal y Ejecutivo

www.PedroSerrano.Coach

 

 

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