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Fuente: KOAXMAGAZINE  Junio 2019

En este post de la ley del espejo ¿sabías que estamos rodeados de maestros? Y  mucho más cerca de lo que imaginas.

Estos pueden ser personas muy cercanas: pareja, familia, amigos, compañeros de trabajo, etc. Pero en otras ocasiones, pueden ser personas que no conocemos de nada pero que nos producen algún tipo de sensación: rechazo, atracción, enfado, etc. En ese momento algo está pasando, algo sentimos de una manera certera y real. Pero, ¿qué es lo que realmente está pasando y a qué se debe?

 

La ley del espejo

Todas estas sensaciones son una reacción a algo que tiene que ver con nosotros pero que no somos conscientes de ello. Sólo nos fijamos en el exterior, es decir, en otras personas, y es que es más fácil verlo en los demás que en nosotros mismos.

Ya nos lo recordaba Jesús, al decirnos: “¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo?

Es muy fácil ver los defectos en los demás y muy difícil ser conscientes de los que nosotros tenemos.

El buda Siddharta Gautama nos lo recordaba así: “Todo lo que te molesta de otros seres, es solo una proyección de lo que no has resuelto de ti mismo.”

Por ello, la ley del espejo nos dice que la vida nos irá poniendo en nuestro camino a personas que nos harán ver esos temas, siendo nosotros mismos conscientes de ellos y tomando las decisiones y acciones adecuadas. Por otro lado, aunque no queramos verlo, repetiremos patrones y situaciones una y otra vez hasta que consigamos ver el mensaje, responsabilizarnos y pasar a la siguiente pantalla.

Asimismo, repetiremos las mismas relaciones consiguiendo los mismos resultados, y diremos: siempre me tocan los mismos tipos de personas y siempre con idénticos resultados.

 

¿Cuál es el mensaje?

Debes tener en cuenta que en lugar de culpabilizar a estas personas, tienes que analizar el tema y ser consciente que lo que te molesta es algo que está dentro de ti o que debes de cambiar.

Normalmente, nos encontraremos con estas situaciones y personas que nos hacen trascender y evolucionar.

Asimismo, en la ley del espejo hay varios tipos con los que nos encontraremos, como son:

 

El espejo de la similitud

La ley del espejo comienza con el de la similitud. Este espejo nos refleja nuestra sombra. Nos cuesta mucho aceptarlo, ya que nos molesta ver el lado oscuro que todos tenemos (en mayor o menor grado). Vemos en otras personas algo que nosotros ocultamos. Reconocernos de esta forma nos causa mucho rechazo, pero la “aceptación” es el primer paso para empezar a sanar ese tema concreto.

 

El espejo opuesto

Es este espejo vemos todo lo opuesto a nosotros, por lo que nos causa rechazo. Nos indica que estamos en el otro extremo de la situación y muy polarizados, por lo que el aprendizaje será que la forma en la que busquemos el “equilibrio“.

Te pongo un ejemplo. Ver a alguien muy tacaño nos molesta, pues nosotros somos todo lo contrario. Puede que seamos muy generosos y esto haga que no tengamos control en este aspecto y que, incluso, se aprovechen de nosotros por tener esta actitud positiva llevada al extremo.

 

El espejo de las acciones a terceros

La ley del espejo nos presenta el espejo de las acciones a terceros.

En este podemos ver lo que una persona hace a otra y que nos molesta muchísimo. De la misma forma, nosotros hacemos a otras personas acciones en la misma medida y forma.

Te pongo un ejemplo. Hay una persona gritando a otra de muy malas maneras y fuera de lugar. Esto nos molesta y no lo entendemos, pero luego nosotros llegamos a casa y gritamos a algún familiar nuestro. ¿Te reconoces?

Para este espejo, el mensaje que debemos tener en cuenta es el de “ser conscientes“ de esa actitud y no repetirla en los demás.

 

El espejo de la idealización

Por último, otro espejo importante de la ley del espejo es el de la idealización.

Son muchas veces las que idealizamos situaciones o incluso personas, pretendiendo que sean de una determinada manera. Asimismo, si esto no ocurre como pensamos nos irrita y enfada de la misma forma.

Todo ello nos indica que somos controladores y manipuladores, por lo que debemos de practicar el mensaje de “aceptación“. Hay que aceptar las cosas y personas como son y sin interferir en ello.

 

Como coach profesional he de decir que son muchos los casos en los que nos vemos reflejados y/o atraídos por personas con actitudes o valores positivos.

La ley del espejo nos refleja todo, tanto en un sentido como en otro. Pero es cierto que en este post hemos puesto los ejemplos más típicos con la intención de aprender y evolucionar en las cosas que más falta nos hacen.

Todos somos maestros y alumnos, y estamos en el mismo camino, en un lugar o en otro, pero con el mismo destino.

Y, por último, recuerda que no hay fracasos, solo aprendizajes.

Pedro Serrano