Fuente: KOAXMAGAZINE  Marzo 2020

Para ver cómo afecta el coronavirus el post de hoy va a comenzar con un cuento Tao. Este lleva consigo un mensaje muy antiguo pero muy válido para la situación actual debido al Coronavirus.

Cómo afecta el coronavirus mediante un cuento Tao con significado

Había una vez un anciano que tenía un hermoso caballo. Este se enteró del concurso de caballos de la aldea contigua y decidió presentarse. Su caballo gustó tanto que ganó el primer premio.

Al volver de la aldea los habitantes le esperaban para celebrar la gran noticia y, por supuesto, darle la enhorabuena. El anciano ante aquellos respondió de forma seria y tranquila: ¿quién sabe lo que está bien y quién sabe lo que está mal?

Pasó un tiempo y unos ladrones se llevaron su caballo preciado. Los vecinos, al enterarse de ese mal acto fueron a ver al anciano para animarle, y este respondió de nuevo: ¿quién sabe lo que está bien y quién sabe lo que está mal?

Pasado un tiempo el caballo consiguió escaparse y volvió a su casa. En el camino de regreso se encontró con una manada de caballos salvajes y estos, al ver al semental, le siguieron y entraron todos juntos en la aldea. Los ancianos ante tal situación, donde la alegría reinaba por todo el pueblo, decidieron buscar al anciano y contarle las buenas nuevas, pero este volvió a decir: ¿quién sabe lo que está bien y quién sabe lo que está mal?

Días más tarde, el hijo del anciano se cayó al suelo intentando domar uno de los caballos nuevos, por lo que se rompió la pierna. Los vecinos, consternados por la noticia, fueron a consolar al anciano y este, agradeciendo el gesto, manifestó: ¿quién sabe lo que está bien y lo que está mal?

Asimismo, pasado un tiempo, unos soldados vinieron a la aldea para reclutar a los varones debido a las guerras abiertas en otras regiones. El hijo del anciano, como tenía la pierna rota, le dejaron en casa. Por ello, los vecinos fueron a casa del anciano a celebrar su suerte a lo que el anciano respondió: ¿quién sabe lo que está bien y lo que está mal?

La moraleja de este cuento es no dejarnos llevar por el momento y por las circunstancias. Esto es debido a que no sabemos qué vendrá después y cómo eso afectará en nosotros, ya que lo que ahora vemos negativo puede no serlo después, y viceversa.

Cómo actúa nuestro cerebro

Para ver cómo afecta el coronavirus cabe comentar que a nuestro cerebro no le gustan los cambios ni salir de su zona de confort (aunque, muchas veces, sea perjudicial estar en ella). Además, si a los cambios le acompaña la incertidumbre esto hace que el estrés, la incomodidad y la ansiedad sea mayor.

Dada la  pandemia ocasionada por el COVID-19, esta provoca que nuestro cerebro esté en continuo estado de alerta y nos genere ese nerviosismo, estrés y angustia que la situación genera.

Cómo afecta el coronavirus en la primera etapa

Seguramente en tu cabeza te ronden preguntas como:

  • ¿Qué consecuencias tendrá esta situación para mi?
  • ¿Cuándo será el fin de esto?
  • ¿Aguantaré bien la cuarentena?
  • ¿Caeré enfermo o algún familiar o conocido?
  • ¿Cómo afecta el coronavirus a mi situación laboral?

Puede que sean muchos más pensamientos y que la mayoría de ellos sean negativos. Debes conocer que esto es normal, pues forma parte de nuestro sistema de defensa. En esta primera etapa estamos en modo alerta y nuestro cerebro toma las riendas entrando en modo lucha, huida o defensa. Por lo que todo ello es normal y comprensible debido a la situación actual en la que nos encontramos en este marzo de 2020.

Segunda etapa

Una vez superada la primera etapa, tenemos dos opciones para elegir, y las dos nos llevarán a dos destinos muy diferentes entre sí.

Para ver cómo afecta el coronavirus imagina que entras en un lugar muy oscuro pero que llevas una linterna, por lo que allí donde enfoques será lo que podrás ver. Si siempre iluminas con la linterna el mismo lugar verás lo mismo, pero esto no quiere decir que solo haya eso, aunque muchas veces nos empeñamos en enfocar hacia el mismo lugar.

El post de hoy pretende que seas consciente de dónde estás, de forma que pongas tu foco de atención, un foco que normalmente ponemos de forma automática y por defecto, en el mismo lugar.

Mantén tu foco de atención en lo importante

Es por ello que podemos enfocarnos en:

  1. Hacer que los pensamientos negativos crezcan y tengan más poder, así como las  inquietudes y nerviosismos para entrar automática e inconscientemente en modo bucle.
  2. Vivir el momento siendo conscientes de la situación desde una perspectiva más tranquila, buscando así las cosas positivas que también nos trae esta situación.
  3. Tomar esta cuarentena como un período de tormento. Verlo todo negativo, buscar culpables de la situación y pagar tu actitud con los demás. De esta forma te instalará en la queja centrándote únicamente en lo que se pierde. Es decir, no salir del pasado y proyectar un futuro pesimista.
  4. Hacer de esta cuarentena una oportunidad para ponerte al día con tareas de la casa y con los tuyos, de tener tiempo para ti. Tomar consciencia de lo verdaderamente importante en la vida y valorar y agradecer lo que tenemos. De esta forma, podrás conectar con el aquí y ahora, y disfrutar de ese tiempo que siempre nos faltaba para tantas cosas. Sentirte útil para los demás desarrollando el altruismo.

En definitiva, las dos opciones son o bien conectarse al amor o, por otro lado, conectarse al temor.

Dos caminos

  1. Conectarse al Amor

Esto significa la aceptación, libertad, equilibrio, igualdad, fluir, servicio a los demás, unidos con el todo. Es decir, todo lo bueno que puede aportarte.

     2. Conectarse al Temor

Por el contrario, esto manifiesta el control, separación, jerarquía de poder, desigualdad, luchar, servicio al yo, separados del todo, entre otras cosas.

Para saber qué camino escoger en función de cómo afecta el coronavirus hazte estas preguntas:

  • ¿Sabes ya dónde tienes puesto el foco de atención?
  • ¿Este estado te ayudará en estos momentos y circunstancias?
  • ¿Qué podrías y deberías cambiar u optimizar?

Cambiar ese patrón de enfoque automático que se presenta ante determinadas circunstancias no será tarea fácil ni rápida, pero el primer y gran paso es tener la consciencia e intención de querer cambiarlo. Más tarde, mediante determinación y constancia, debes tener muy presente este nuevo patrón , pues te llevará a buscar lo positivo de todas las cosas (porque siempre existe ese lado bueno de las cosas).

En definitiva, esta es una excelente ocasión para conocerte mejor y ver dónde pones el foco para decidir si lo quieres cambiar. Aplica lo anteriormente comentado para ver cómo afecta el coronavirus en tu vida.

Las cosas tienen únicamente la importancia que tú les des: tú tienes el poder de elegir.