Hoy te quiero compartir un secreto, una herramienta, una teoría, una nueva perspectiva que sin duda te cambiará la vida cuando la pongas en práctica.

Pero eso sí, tienes que ponerla en práctica, experimentarla, sentirla, hacerla tuya, porque sin experiencia no hay aprendizaje. Siempre, siempre, experimenta y comprueba en ti todas las cosas, esa será la mejor de las garantías.

Aquí va mi mensaje…

Los problemas no existen.

Sí sí, puedo ver, escuchar, e imaginar la de cosas que habrás pensado, ¿y sabes qué? Todo lo que hayas pensado es verdad, es cierto, es real, es posible, sea cual sea tu pensamiento, porque cada uno vemos una realidad diferente y personal.

En el Coaching los problemas no existen, y fíjate hasta qué punto esto es así, que te diré que nosotros podemos hacer una sesión de Coaching sin que el cliente nos cuente el tema, el asunto (lo que él seguramente llame “el problema”).

¿Por qué?

En primer lugar, porque el Coaching no se enfoca en el problema, sino en cómo el cliente se relaciona con él, cómo responde ante él, cómo se siente ante él.

El Coaching se focaliza en el cómo y no en el qué.

Esta es una gran diferencia con otras técnicas o con las terapias, un Coach no soluciona problemas, ni arregla situaciones o relaciones, todo eso es trabajo del cliente, aunque el coach le acompañará en todo el proceso, por supuesto.

No podemos cambiar las situaciones, pero sí nuestras respuestas.

Os digo esto porque no os imagináis la de gente que me viene a que le arregle una relación o situación, y yo siempre les digo que el mayor experto en ti eres tú, que la única persona a la que puedes cambiar con garantías es a ti mismo, y que cuando tú cambias todo cambia, y justo en ese proceso de cambio, de crecimiento, de autoconocimiento, es donde puede entrar un coach, que será tu compañero en todo el proceso.

¿Cómo?

Acompañándote, entrenándote, proponiéndote nuevas perspectivas, motivándote, retándote, siendo espejo, haciéndote consciente de tus luces y sombras, sin juicio alguno y con plena confianza, trabajando codo con codo contigo.

Desde quién eres y dónde estás, a quién quieres ser y a dónde quieres llegar.

Podríamos decir que el coach te prepara y te acompaña para pescar, pero los peces los pescas tú.

Otro paso es hacernos conscientes de nuestros patrones automáticos, de nuestras creencias, de cómo enfocamos y etiquetamos esa situación, ese momento, esa realidad que siempre es neutra, es lo que es, pero nosotros con nuestras gafas personales juzgamos, catalogamos, y vemos de un determinado color.

En la mayoría de las ocasiones agravamos mucho más la situación solamente con lo que pensamos acerca ella con ese diálogo interno tan repetitivo y desgastante que tantas veces se instala en nuestras cabezas y que es en realidad lo que más nos hace sufrir.

Justamente, el trabajo del coach es hacerte consciente de que llevas esas gafas (nuestras creencias, la mayoría impuestas y que forman parte de nosotros sin apenas ser conscientes de ello) y explorar contigo qué ves con ellas, si es lo que quieres ver, y qué quieres ver en realidad.

Después de esto, te muestra más gafas, más posibilidades, otras perspectivas, y tú y solo tú decides qué ponerte o qué no, y desde esa nueva consciencia emprender acción para conseguir tus objetivos.

Avanzando más, otro paso es hacerte consciente de que puedes cambiar esa etiqueta, y al hacerlo cambias tu actitud y tu energía, cambias tu manera de afrontar el tema que sea, en este caso cambiar la etiqueta de problemas por oportunidades; y créeme, es mucho más fácil de lo que pensamos, si no lo hacemos es por que ni siquiera nos lo habíamos planteado, y seguíamos haciendo las mismas cosas con idénticos resultados, y con este pequeño/gran paso cambiamos, y mucho, los resultados.

Te resumo:

  • Los problemas no existen… la realidad es neutra.
  • Problema es la etiqueta con la que definimos algo, pero es solo mental y subjetiva.
  • Podemos cambiar esa etiqueta, y los resultados serán diferentes.
  • Elimina la palabra problema de tu vida y cámbiala por oportunidad.
  • Comprueba / experimenta la energía y actitud que produce en ti ese cambio.
  • Cómo te sientas será el mejor indicador de si estás en el camino en el que quieres estar y que te lleve a donde quieres llegar.
  • Pase lo que pase, siempre será un aprendizaje. Aceptar, y responsabilizarse.

 

La aceptación del resultado y la autorresponsabilidad nos ahorrarán pelearnos con el mundo y con nosotros mismos en primer lugar, y utilizar ese tiempo y energía en otro sentido y con otros resultados.

También nos liberará de culpabilizar o intentar cambiar esa situación o circunstancia, si no ha sido lo que esperábamos, y no pretender cambiar a los demás o a las situaciones para que se ajusten a lo que queramos. Ya sabes que cuándo tú cambias, todo cambia.

Nada más por hoy, practica el autocoaching, que no es ni más ni menos que el autoconocimiento, y escríbeme y cuéntame cómo te ha ido con tus experiencias; como siempre, estaré encantado de responderte y compartir contigo otras perspectivas.

Y por supuesto, cuenta conmigo si lo necesitas.

Que tengas un buen día.

Pedro Serrano

PCC Coach